Una luz desde los Balcanes

Los gobiernos de Croacia y Serbia proclamaron 2006 como el año de Tesla, cuando se cumple un siglo y medio del nacimiento de aquel hombre tímido, solitario y excéntrico, quien descubrió la corriente alterna y el primer motor de inducción y diseñó la primera gran central hidroeléctrica, además de turbinas, transformadores y otros dispositivos para el uso masivo de la energía hidráulica.

Tesla está considerado el fundador de la industria eléctrica, pero además concibió la radio antes que el italiano Guglielmo Marconi, entre otros hallazgos en óptica, fotografía y física.

Tesla nació en 1856 en lo que hoy es Croacia, en el seno de la familia de un sacerdote serbio ortodoxo. Pasó la mayor parte de su vida en Estados Unidos. Pero en una inusual aparición pública, dijo alguna vez que se sentía orgulloso de su “patria croata y origen serbio”.

Como parte de los actos de conmemoración, este año el aeropuerto de Belgrado será rebautizado son su nombre. La filial croata de la empresa de telecomunicaciones Ericsson también pasó a llamarse Ericsson Nikola Tesla.

La acción de los dos gobiernos “será un poderoso mensaje al mundo”, dijo el ministro de Educación croata, Dragan Primorac, a los medios de comunicación locales. “Tesla dio generosamente sus inventos a todas las personas”.

Además,”esto puede ayudar a mejorar las relaciones entre Croacia y Serbia”, dos naciones que libraron una amarga guerra a comienzos de los años 90, como parte de la disolución de la entonces federación de Yugoslavia.

Conferencias y seminarios académicos se celebrarán en ambos países. El Museo de Belgrado de Nikola Tesla, que contiene la mayor parte de su trabajo, correspondencia privada y réplicas de sus principales inventos, permanecerá abierto en horarios más extensos.

“La principal reunión en Serbia se realizará el 10 de julio, fecha del nacimiento de Tesla”, dijo a IPS el ministro de Energía, Radomir Naumov. Para ese día se aguarda la concurrencia de miles de personas al centro de congresos Sava, en Belgrado.

La Biblioteca Nacional de Serbia está preparando una exhibición de objetos de la recién obtenida Colección Tesla, regalo de la Sociedad Tesla de Nueva York.

Contiene 200 artículos escritos por Tesla y otros 1.800 publicados sobre el trabajo que desarrolló en Estados Unidos un siglo atrás. Entre ellos se encuentra el único libro que escribió, en 1919, “Mis inventos”, en el cual se revela que visualizaba con anticipación la mayoría de sus creaciones, para luego dedicarse a los experimentos y la construcción.

Tesla partió a Estados Unidos en 1884, a los 28 años. Falleció en Nueva York en 1943, a los 87. Tenía en su haber más de 700 inventos y 100 patentes.

Nunca se casó y a menudo fue descrito como un asceta, temeroso de los gérmenes y los apretones de manos. Tesla también era un estricto vegetariano. Pasó la mayor parte de su vida en sus propios talleres, haciendo experimentos durante días y noches enteras. No necesitaba más de cuatro horas diarias de sueño.

Trabajó con Thomas Edison, George Westinghouse y otros pioneros de la electricidad.

Junto con Westinghouse, Tesla domesticó las cataratas del Niágara, en la frontera entre Canadá y Estados Unidos, brindando electricidad a ciudades y aldeas distantes ya en 1896. La central eléctrica de las cataratas lleva su nombre.

“Tesla era un soñador con un toque poético”, dijo a IPS Veljko Abramovic, quien investigó la vida del inventor. “Dejó muchos asuntos sin terminar, como su sueño de una transmisión inalámbrica de energía eléctrica. Fue un visionario, además de un hombre generoso que creía en la noble idea de satisfacer las necesidades de la humanidad”.

Las investigaciones de Tesla permitieron a Wilhelm Roentgen descubrir los rayos X en 1895, y condujeron a la invención de la radio y de las luces de neón.

Oficialmente, la radio se atribuyó a Marconi en 1904, quien había presentado sus primeras y fallidas solicitudes de patente a partir de 1900 en Estados Unidos, tres años después que Tesla.

Pero en 1943, unos meses después de la muerte de Tesla, la Suprema Corte de Estados Unidos falló que su patente tenía prioridad ante la de Marconi.

“Aunque el público en general sabe poco sobre Tesla, los científicos e investigadores reconocieron a este hombre extraño”, dijo Abramovic. Un cráter de la Luna, la medida de un campo magnético y un pequeño planeta antes designado con el número 2244 llevan su nombre. (FIN/2006)

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